En 2022, Chile implementó la Ley Marco de Cambio Climático, que fija como meta lograr la neutralidad de carbono y fortalecer la resiliencia climática del país antes del 2050.
El pasado 9 de octubre, la Universidad Andrés Bello organizó el evento «Biobío Resiliente: El Rol de las Universidades en la Adaptación Climática», una jornada que reunió a académicos, estudiantes y expertos en medio ambiente para reflexionar sobre los desafíos que enfrenta la región del Biobío ante el cambio climático y el papel crucial que juegan las instituciones de educación superior.
Este evento subrayó la importancia de la Ley marco de cambio climático promulgada en 2022, establece como objetivo que Chile alcance la neutralidad de carbono y refuerce su capacidad de adaptación climática antes del 2050.
Las universidades, como centros de investigación y generación de conocimiento, fueron identificadas como actores clave para lograr estos objetivos, colaborando tanto en la creación de soluciones como en la formación de nuevas generaciones comprometidas con el cambio.
Durante el conversatorio, se abordaron temas como la gestión de recursos hídricos, la protección de ecosistemas costeros y la planificación urbana sostenible. Estos son aspectos particularmente relevantes para la región del Biobío, que enfrenta impactos directos del cambio climático, como la sequía y el aumento del nivel del mar.
«Los desafíos identificados en este conversatorio se alinean con el Plan de Adaptación al Cambio Climático que hemos desarrollado como universidad,» mencionó Lesly Orellana, directora de sostenibilidad de la Universidad Andrés Bello.
El consenso general del evento fue que las universidades no pueden limitarse simplemente a la investigación, sino que deben convertirse en un nexo entre la ciencia, la política y la comunidad. La interdisciplinariedad y el diálogo entre distintos sectores fueron señalados como esenciales para desarrollar soluciones efectivas y escalables.
Biobío Resiliente dejó en claro que la adaptación al cambio climático no es una opción, sino una necesidad urgente. Las universidades chilenas, como la Universidad Andrés Bello, juegan un papel central en este proceso, proporcionando las herramientas, conocimientos y recursos para transformar el desafío del cambio climático en una oportunidad para un futuro más sostenible.
¿Crees que las universidades son agentes de cambio en la lucha contra el cambio climático? ¡Déjanos tu respuesta en los comentarios!







